viernes, 5 de abril de 2019

Desde Lucy hasta Goya pasando por el Retiro

8:30h de la mañana. Los alumnos de 2º de Bachillerato acompañados por Ana, su profesora de Historia y el que aquí escribe y que les enseña algunas historias que ilustran aquella otra, nos montamos en un autobús tripulado por Agapito, chófer agradable, servicial y atento donde los haya, y nos dirigimos hacia la capital para pasar un viernes fuera de lo habitual.


Comenzamos la visita en el museo del Prado, donde en algo más de hora y media hemos conseguido recorrer sus dos plantas pasando por los diferentes estilos, desde los frescos románicos de San Baudelio o de la Vera Cruz de Maderuelo hasta las pinturas negras de Goya, pasando por El Greco, Tiziano, El Bosco, Velázquez, Caravaggio, Van der Weyden, Rafael... y un largo etcétera que nos llevaría un buen rato escribir. Lógicamente muchas obras han pasado vistas y no vistas ante nuestros ojos, pero hemos dedicado algunos minutos a comentar algunas de las más conocidas o llamativas. Para los alumnos de Historia del Arte, encontrarse in situ con algunas de las obras estudiadas en clase ha sido como encontrarse con un viejo conocido y en general, para todos, la experiencia de estar rodeados de tantas imágenes (algunas verdaderamente espectaculares) llenas de Historia y de historias, ha sido un algo especial, o al menos eso me ha parecido a mí como espectador de la visita. 
Una pena que no nos dejen hacer alguna foto en el interior del museo...
Al menos, nos hemos hecho la foto de rigor con Don Diego ante la Fachada de Villanueva.






Al salir del Prado nos hemos acercado a comer (unos de tupper y otros de bocata) al parque del Retiro, donde debido a la lluvia nos hemos tenido que refugiar en una especie de (según Rocío) "Tío vivo sin caballos", cuya estancia hemos compartido con unos deportistas madrileños que estaban entrenando en nuestro improvisado comedor.


Con la lluvia, el viento y el frío (cualquiera diría que estamos en primavera...) nos hemos quedado algo tiesos y hemos decidido, para aliviar nuestro entumecimiento, acercarnos a una crepería a tomar un café caliente y unos cuantos de esos que le dan nombre al establecimiento.


Con el estómago lleno y calentito, no hemos dirigido rumbo al Museo Arqueológico Nacional.
Para poder llegar a la magia de Goya o de Velázquez, primero tuvieron que llegar Lucy, Miguelón y muchos otros que fueron haciendo todo un camino a veces lento y aveces rápido, pero cuyos escalones son insalvables para la evoución del hombre y de la cultura. Por eso hemos querido que la visita que cerrara nuestra excursión fuera a este museo, en el que de manera muy didáctica y con  una serie de exposiciones visualmente muy  atractivas hemos ido pasando desde la prehistoria hasta la Edad Media disfrutando de diferentes vestigios de cada una de las culturas y civilizaciones que pasaron por nuestro suelo.
Dejo sólo algunas fotos de la visita, pues lo suyo es que vayáis vosotros a verlo en persona. Merece la pena.


Lucy "en los huesos"


 Cuernos y colmillos


"Osos de las cavernas"



Neanderthal

 


¿nacimiento o muerte?

"Piedra" de Ciudad Rodrigo

 "Quien tiene un amigo, tiene un..."


 "La bicha"

La de Baza


La del Cerro de los Santos

Y la "Gioconda" del Arqueológico







 



 Teselas y...

..."teselitas"







"Recesvintus"






Nos despedimos de las esfinges para volver al autobús.



Entre risas, canciones y algún amago de sueño, volvemos, tras cruzar "Invernalia", a nuestra Salamanca y damos por acabada nuestra excursión.